Estrategias para saber como dormir al bebe
"Cierta vez, en un momento de desesperación, encendí la aspiradora a las dos de la mañana, tratando de que el ruido adormeciera a mi bebé. Era ruidoso, pero resultó".
"Como la mayoría de los bebés, la mía mezclaba el día con la noche. Durante el día yo la despertaba cada tres o cuatro horas para desvestirla, cambiarla y masajearla. Luego usaba un paño frío para limpiarle los ojos, las manos y los pies y la dejaba alborotar un poquito".
"A las cuatro semanas de edad mi hija no dormía nunca. Lloraba constantemente y eso me rompía el corazón. Por fin leí en un libro que era posible acostar al bebé en la cama con su madre. El cambio fue inmediato. Ella estaba tranquila, podía mamar cuando deseaba y todos dormíamos mucho mejor".

1. Sepa de antemano a qué sala de urgencia acudirá de ser necesario.
2. Planifique el itinerario más rápido para llegar.
3. Tenga todos los números de urgencia anotados cerca del teléfono (médico, servicio de emergencias de la zona, hospital de niños, centro de intoxicaciones).
4. Tenga una copia de la historia clínica de su hijo.
5. Siempre tenga a mano los carnés del seguro social.
6. Tenga un frasco de jarabe de ipecacuana (pero no lo utilice a menos que el pediatra o el centro de intoxicaciones lo indique).
7. Cerciórese de que la niñera, la guardería, sus familiares -cualquier persona que cuide al bebé- sepan dónde localizarla en caso de una emergencia. Fírmeles un permiso escrito para que su hijo reciba inmediata atención médica de emergencia sin que usted esté presente en caso de que fuera necesario.

¿Cómo saber si mi bebé está ingiriendo suficiente leche?

El recién nacido tiene un estómago increíblemente pequeño; en él sólo caben cuatro cu-charaditas de leche.
A menos que utilice un extractor y mida en un biberón los gramos que toma el bebé es casi imposible saber si está ingiriendo al menos esa cantidad. Pruebe estos métodos (menos científicos, pero muy efectivos) para asegurarse de que no se esté deshidratando:
- Amamántelo cuando lo pida. Si llora, dele el pecho. Si tiene los pechos llenos, póngalo a mamar. No tema que coma en exceso; durante las cuatro primeras semanas el recién nacido debería alimentarse por lo menos ocho veces al día.
- No observe lo que entra, sino lo que sale. Si necesita entre seis y ocho cambios de pañales cada día, hay muy pocas posibilidades de que se esté deshidratando. Hacia el tercer día debe comenzar a evacuar por lo menos tres veces diarias.
Más de la mitad de los recién nacidos presentan esta coloración amarilla, que generalmente aparece tres o cuatro días después del nacimiento. Normalmente aparece primero en la cara (hasta el blanco de los ojos puede estar amarillo) y se extiende luego al resto del cuerpo. Aunque una ictericia leve suele ser inofensiva, es mejor avisar al médico.
La ictericia es consecuencia de un exceso de bilirrubina, elemento químico producido en la descomposición normal de las células sanguíneas. Todos tenemos un poco, pero durante la primera semana de vida el hígado del recién nacido aún no produce plenamente las enzimas responsables de metabolizar los glóbulos rojos viejos. (Antes del nacimiento era la placenta la que purificaba la sangre del bebé.) Por eso el pequeño no elimina con suficiente celeridad el exceso de bilirrubina.
La ictericia del recién nacido suele desaparecer sin tratamiento alguno en el curso de una semana, pero el médico puede ordenar otro análisis de sangre, a fin de medir los niveles de bilirrubina, o probar con fototerapia (exposición a la luz ultravioleta), para acelerar la recuperación. (La cantidad y frecuencia de la alimentación también puede influir sobre la recuperación. Como la bilirrubina se elimina con las heces, cuanto más evacué, tanto mejor estará el niño.)
Si los niveles de toxina se mantienen altos, puede que el médico considere otros tipos de ictericia y otras enfermedades, tales como la hepatitis.